Casi todas las empresas "tienen backup". Muy pocas saben cuánto tardarían en volver a trabajar si mañana se rompe el servidor.
Cuando preguntamos "¿tenés respaldo?", la respuesta suele ser que sí. La pregunta que importa es otra: ¿cuándo fue la última vez que restauraste algo desde ese respaldo y funcionó?
Lo que suele pasar
- El backup corre todas las noches, pero nadie mira si terminó bien. Hace meses que falla y el correo de aviso va a una casilla que ya no existe.
- Se copian los archivos, pero no la base de datos del sistema de gestión, que es lo único que de verdad frena la empresa.
- La copia vive en el mismo servidor, o en un disco al lado. Un ransomware o un incendio se llevan las dos cosas.
Qué hacemos distinto
- Definimos con vos qué no puede perderse y cuánto tiempo podés estar parado. De ahí sale qué se respalda, cada cuánto y adónde.
- Al menos una copia queda fuera del edificio y fuera del alcance de las cuentas de todos los días.
- Probamos la restauración con fecha en el calendario. Si no se restaura, no cuenta.
Un respaldo no es un archivo: es la certeza de que el lunes se sigue trabajando.
¿Te pasa algo parecido en tu empresa?
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